Halo realizado, bajo diseño de Curro Claros, para Ntra. Sra. de las Angustias de la Hermandad del Santo Entierro de Campillos (Málaga). Ha sido ejecutado en plata de ley con acabados en tonalidad bicolor (dorado y plateado) y pedrería (rodolitas y circonitas blancas).
miércoles, 27 de abril de 2022
jueves, 21 de octubre de 2021
Arca relicario de los mártires de la persecución religiosa en la Diócesis de Córdoba.
El arca de los mártires cristianos cordobeses del siglo XX, con unas medidas de aproximadamente
50x30x39 cm, ha sido realizada en plata de ley con terminaciones en bicolor
(plata en su color y sobredorada en algunos elementos) con incrustaciones de
granates naturales y pedrería de colores y según las técnicas tradicionales del
repujado, cincelado y microfusión a la cera perdida.
Hemos optado por un estilo en el que nuestra ciudad destacó
como es el de la segunda mitad del siglo dieciocho, intentando romper con la
frialdad de las rectas en perfiles y formas aunque atemperándolo en beneficio
de una seriedad que el tema requiere, teniendo muy presente el simbolismo como
base de la posterior ornamentación.
Una base moldurada con decoración en rocalla apoya sobre
cuatro pies terminados en espiral (símbolo del infinito). La caja propiamente
dicha es de planta rectangular con unas pequeñas ochavas en las esquinas donde
apoyan sendos ángeles portando palmas de martirio. La escena del frontal la
domina en su centro una mandorla con Cristo Resucitado del que emanan rayos de
luz que unifican y engloban toda la escena de la comunidad de los santos que
participan de la gloria de Él en gozosa beatitud. En la mandorla aparece un texto
inscrito en latín tomado del libro del Apocalipsis.
Otro juego de molduras en la parte superior, asimismo con
decoración en rocalla, separan la caja de la tapa. Sobre las esquinas ochavadas
apoyan unos pavos reales con pedrería de color en su plumaje, animales símbolos
del más allá y de la unidad en la diferencia. En la parte alta, cerrando hacia
el centro en juego de molduras con cartelas alegóricas, figura en la central el
perfil de la ciudad de Córdoba en representación del Obispado de la misma. La
remata sobre un pequeño plinto el Crismón con piñas en las esquinas (símbolo de
unidad). En el plinto está inscrito “MARTIRES
PRO CHRISTO CORDUBENSES” en el frontal y “VIVA CRISTO REY” en la trasera.
En la trasera, el centro lo ocupa el logotipo en relieve de
los mártires de la Iglesia y a los laterales sendas placas con los nombres de
los mártires cuyas reliquias se conservan en la urna.
martes, 14 de septiembre de 2021
"CRUZ DE LA VIDA". Cruz realizada para Ntro. Señor de los Reyes. Archicofradía de la Vera-Cruz, Córdoba.
Realizar la “Cruz de la Vida”, el madero alegórico que abraza el Señor de los Reyes, ha supuesto además de un enorme orgullo para el taller, una gran responsabilidad debido a la inusual complejidad técnica que presentaba en su diseño, repleto de originalidad, así como por la enorme carga simbólica que engloba todo el conjunto y que había que trasladar del papel a las tres dimensiones sin perder un ápice de su esencia artística y espiritual.
Manuel Valera Cerdá
Septiembre
2021
Corona para María Santísima de las Penas. Hermandad de la Palma, Cádiz.
domingo, 7 de febrero de 2021
¿Caín nació en Córdoba?
Muchas veces me he preguntado por qué es tan
complicado trabajar para esta ciudad. Salvo honrosas excepciones todos los
proyectos artísticos de los que he formado parte en mi propia tierra, en la
Córdoba de mi alma, han sido un sufrimiento constante. Me ha costado insomnios,
dolores de cabeza y malestar. Todo son complicaciones y obstáculos de todo
tipo. Siempre tengo la sensación que desde el principio hay algo, por no decir
alguien, que se me enfrenta a muerte. Mi familia lo sufre igual que yo, aunque
a decir verdad nos lo vamos tomando con el humor que da la experiencia y la
tranquilidad de conciencia.
A qué se debe esto no llego a explicármelo del
todo más allá de las consabidas hipótesis a las que no quisiera hacer caso. Es
una sensación más que desagradable constatar que la fluidez con la que surgen y
se desarrollan nuestros trabajos en el resto de la geografía nacional se vuelve
palos en las ruedas en lo que hago para mi propia casa.
El último ejemplo es de ayer mismo. Adalides
de la infalibilidad (así en plural porque me consta que aunque uno ha sido
empujado a dar la cara, no es cosa suya en realidad), de la verdad absoluta y
del más que refinadísimo buen gusto, poco menos que tachan de despropósito y
elucubración de una mente ávida de protagonismo y soberbia un proyecto en el
que hemos puesto todo nuestro cariño y tiempo desde el primer momento en el que
se nos hizo partícipes.
No Rafa, no, mi ego no necesita imponerse en ningún sitio. Cuando la Hermandad de la Expiración de Córdoba me llamó, porque yo por mi cuenta y riesgo nunca osaría proponer nada a nadie, para “colaborar” en el diseño de un nuevo paso para su Titular, que es de lo que estamos hablando desde el principio, lo único que pedí fue que se creara una comisión de estudio, comisión que creó la junta de gobierno y en la que me integré como uno más. En esa comisión se presentaron y debatieron ideas que cada uno fue aportando precisamente para asegurarnos que hubiera un suficiente consenso al respecto, porque sé fehacientemente que hay personas, y en las cofradías abundan, que siempre se creen con la verdad absoluta y siempre tiene que hacerse lo que ellos digan. Se hicieron bocetos, se fue gestando un proyecto poco a poco, paso a paso. Se le dio un fundamento teológico y simbólico sustentando lo meramente estético, todo en común. Finalmente se presentó al dictamen de todos los hermanos de la corporación que de manera mayoritaria lo aprobó en cabildo, que no sé desde que pedestal se atreve nadie a cuestionar. Yo no entiendo de políticas internas, yo no tengo porque entrar en ninguna dinámica de enfrentamientos de poder, solo colaboré, vuelvo a repetir humildemente, cuando se me solicitó.
Cuando uno se enfrenta al reto del papel en
blanco siempre tiene dos opciones básicas, o se siguen repitiendo modelos más o
menos maquillados cambiando una hojita por aquí y colocando unas figuritas por
allá (obviamente la opción fácil que creo con total modestia que si hubiera
sido la indicación de la junta hubiéramos podido desarrollar), o bien se
intenta crear algo distinto, algo que no se haya hecho ya. Esto sin duda es lo
más difícil y por lo que se optó, también es lo más arriesgado y valiente. Hay
quien se sigue empeñando en copiar todo, y si algo no se parece a algún modelo
conocido de la “capital” ya no vale. Que somos una hermandad seria de esparto,
pues hay que copiar a los Estudiantes; que somos de “bulla”, pues entonces a
“las Esperanzas”... Pero nadie se fija en el maravilloso paso de Carretería,
pocos hablan del palio de la Palma… son rarezas en el globalizado arsenal de
ideas preconcebidas del cofrade
postmoderno. Ahí sigue brillando la chispa de la inspiración creativa. Allá
por los años sesenta seguro que le dirían de todo a Juan Miguel Sánchez por
diseñar ese manto y esas bambalinas para Nuestra Señora de los Ángeles, con lo
fácil que hubiera sido ir rotando hojas “juanmanuelinas”
para componer otro palio mas, y gracias a eso al ir revirando en una esquina
sabemos fehacientemente que el palio que se acerca es el de Los Negritos. Todo
eso, entiéndaseme bien, desde la mayor de las distancias.
Damos gracias todos los amantes del arte que
los hermanos de Pasión en su día no se decidieran por arreglar su antiguo paso,
o que a tu admirado Rodríguez Ojeda no le tuvieran durante toda su vida
profesional restaurando y pasando palios anteriores, de nuevo salvando todas
las distancias. O más cerca de nosotros, ¿por qué no se critica el decidido
cambio que supuso el nuevo paso del Santo Sepulcro, con nueva estética manierista
y dorado a más inri?.
Esos mismos señores que saben de todo creen
desde su soberbia que han llegado a la cumbre de la perfección y que el fin de
la historia ha llegado, al menos en lo que a la estética cofrade se refiere.
Ellos piensan que desde el origen de las manifestaciones públicas de fe todos
sus predecesores han estado bordando, tallando, cincelando, creando… pero
imperfectamente. Todo eran tanteos hasta llegar a la perfección que, por
casualidad, es el tiempo en que a ellos les ha tocado vivir. Eso sí es
soberbia, pero soberbia revistiendo una gran incultura. Le pese a quien le pese
todo evoluciona, y estoy convencido que la Semana Santa de dentro de un siglo
será distinta a la actual, en estética y en todo, para bien o para mal.
Otro argumento utilizado contra el nuevo paso
es su falta de integración en la estética del conjunto de enseres de la
cofradía, algo que entiendo menos aún. Primero porque personalmente, pero eso
es también cuestión de gustos, no creo que una cofradía deba ser un conjunto
monolítico diseñada desde la cruz de guía hasta el carro de la escalera. A mí
me parece que es bonito que la cofradía nos hable en la calle de su historia,
de su evolución, de muchos discursos dentro del gran y principal mensaje
salvífico. Eso sin duda aporta riqueza y belleza a nuestros cortejos
procesionales. Quizás algunos diseñadores lo que pretendan sea precisamente que
se les encargue ese trabajo de diseñar todos los guiones de manera homogénea y
según su gusto, aunque acusen a otros de imponer el suyo. Aparte, ¿quién puede
decir que la estética rococó esta fuera de sitio en el cortejo de la Expiración
de Córdoba?, ¿su juego de ciriales no es de ese estilo?, ¿su juego de varas no
recrea las típicas dieciochescas?, ¿de qué siglo es la imagen del Santísimo
Cristo de la Expiración?, ¿Cómo que no encaja en la línea de la hermandad un
paso caoba y plata de estilo rocalla? Otra cosa es que no guste su diseño, más
allá de la manía que me pueda tener alguien, que lo respetaré siempre. Pero en
cuanto a estilo… ¿entonces por qué le diseñaste unas potencias rococó al Cristo
si no encaja en esa estética?.
Siempre he sido consciente que no le puede
gustar a todo el mundo lo mismo y que siempre hay que estar abierto a las
críticas, pero por favor, solo pido un poco de respeto. Respeto con el que yo
procuro comportarme. Córdoba rebosa arte, sé que existe mucha competencia y son
tiempos duros pero eso no es excusa para traspasar una línea ética que yo nunca
me permitiría. Admiro y aplaudo el buen trabajo de mis colegas y me guste o no
me guste el trabajo de nadie pocas veces he osado criticarlo. Sé lo duro que es
nuestro trabajo, las horas que son necesario echar para conseguir un salario más
o menos comparable al de otras profesiones. Sólo eso merece mi más profundo
respeto y procuro ayudar en lo que puedo a mis colegas y a las hermandades que
me lo piden como en este caso, a costa de mi tiempo y por tanto, mi dinero, que
para un autónomo es lo mismo. Muchos se han aprovechado de nuestra falta de
compañerismo y unidad, ya va siendo hora de cambiar esos modos. Sin duda todos
saldremos ganando.
jueves, 3 de diciembre de 2020
martes, 1 de septiembre de 2020
Diseño de Corona para María Santísima de las Penas. Hermandad de la Palma, Cádiz.
Diseño de la corona con la que será coronada canónicamente la venerada imagen de María Santísima de las Penas, Titular de la Hermandad de la Palma de la ciudad de Cádiz, ideado por Manuel Valera, y en cuyo taller será ejecutada de cara al acontecimiento señalado.
Se trata de una corona imperial compuesta de canasto y resplandor, con la particularidad de no portar estrellas. El diseño ha sido concebido en estilo renacentista, con inclusión de elementos barrocos y neoclásicos, por lo que se puede encuadrar en una estética cercana a la corriente del regionalismo andaluz. Algunos de estos elementos ornamentales que completan la corona están inspirados en motivos decorativos propios de edificios religiosos de la ciudad de Cádiz así como de su paisaje urbano.
La presea arranca con un canasto que parte de una base decorada con ornamentación de motivos animales y vegetales, y jarras con azucenas enmarcadas en conchas, entre las cuales surge como remate de la base una diadema de rosas rodeando todo el perímetro y una moldura con una filactelia en latín que reproduce un verso del Stabat Mater. De ésta surge la fracción principal del canasto, articulado en seis paneles divididos por antorchas en llamas, inspiradas en las de la fachada de la catedral gaditana. Como motivo central del canasto aparece la representación de la coronación de la Virgen por la Santísima Trinidad, inspirada en el relieve del retablo central de la torre del sagrario de la iglesia de Santa Cruz.Seis imperiales con forma de delfines ornamentales sustentan el resplandor, que articulado a través de unas cartelas con pedrería, se encuentra profusamente decorado de volutas y hojarascas entre las que se enreda una rama de vid, elemento simbólico relativo al barrio de la Viña y a su vez cargado de connotación sacramental debido al carácter de la Hermandad. A su vez como eje compositivo del resplandor se muestra la cruz coronada, inspirada en la de la custodia del millón de la catedral, la cual se erige sobre el pelícano sacramental portada por dos ángeles mancebos. Otros de los elementos característicos del resplandor son los famosos mascarones del edificio de la Cámara de Comercio en la calle Antonio López, que alternados con broches de pedrería y cartelas con bustos femeninos de inspiración fenicia, articulan la ráfaga compuesta por rayos, rectos y flamígeros, y hojas de palma, en alusión a la Titular de la parroquia y devoción gloriosa de la Hermandad.
La pieza ha sido ideada para ser realizada en metales nobles con acabado bicolor, combinando elementos dorados y plateados, así como pedrería en tonos azulados, perlas y marfil.
















